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Remarcan la importancia del uso del preservativo ante el aumento de los contagios de enfermedades sexuales

El uso del preservativo es considerado como una de las mejores maneras de prevenir infecciones que pueden desencadenar en ciertas enfermedades, pero muchos hombres siguen sin utilizarlo en la actualidad o lo usan pocas veces. Esta conducta es la puerta de entrada a sufrir algunas enfermedades de transmisión sexual que no dejan de aumentar a nivel general.

Así lo indicó el médico español Álvaro Vives, jefe de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual del Servicio de Andrología de la Fundación Puigvert, quien dijo que, al mismo tiempo que cayó la circulación del VIH, otras enfermedades como la gonorrea, la sífilis o la clamidia “llevan más de una década en alza”.

 

 

En cuanto a las razones, explicó: “Es por las relaciones sexuales cada vez más tempranas, además del aumento del número de parejas sexuales y, como se ha demostrado, el uso insuficiente del preservativo que sigue siendo muy bajo entre los adolescentes”.

Otra razón del aumento de la prevalencia en jóvenes, según el experto, “se debe también al hecho de tener relaciones sexuales bajo el efecto del alcohol y drogas y la aparición de algunas aplicaciones para poner en contacto personas que quieren mantener relaciones, lo que explicaría también este aumento de las ITS”.

 

Cuáles son las infecciones más frecuentes

Las infecciones de transmisión sexual, como explica Juan Manuel Poyato, urólogo y jefe de la Unidad de Andrología, Salud Sexual y Reproductiva del hospital Sagrado Corazón de España, son aquellas causadas por el conjunto de gérmenes (hongos, virus, parásitos o bacterias principalmente) que se contagian de una persona a otra preferentemente por contacto íntimo (vaginal, anal y oral).

De todas ellas, Vives destaca que la más frecuente es la infección del Virus del Papiloma Humano (VPH): “Se trata de la infección de transmisión sexual más frecuente en todo el mundo. En las consultas, el 40% se debe a esta infección”. Además del VPH, Poyato indicó las otras más frecuentes:

Gonorrea

Sífilis

Clamidia

VIH

Hepatitis B

Ladillas

En este sentido, Vives añade, además, la uretritis que es la inflamación de la uretra y que se produce por infecciones de transmisión sexual tan frecuentes como la gonorrea, la clamidia o el mycoplasma genitalum.

Poyato recuerda que las ITS más graves son aquellas que provocan daños irreversibles e irreparables, como el VIH o la hepatitis B, pero, añade que, “hay que saber que las secuelas provocadas por las complicaciones o casos especialmente agresivos de otros microorganismos (aparentemente menos dañinos) también pueden provocar trastornos y secuelas impredecibles como tumores, infertilidad, dolor crónico o malformaciones estéticas”.

En el caso de VPH, por ejemplo, es importante saber que de cada cien personas sexualmente activas, ochenta portan el VPH en sus mucosas, orales, genitales o anales, por lo tanto es un virus que está muy presente en la población. Además, es una infección que puede llegar a ser muy grave. De hecho, según Vives, “en las mujeres, de persistir el virus con los años, puede desencadenar en un cáncer de cérvix, el cáncer más diagnosticado del mundo”. En el caso de los hombres, el VPH está relacionado con determinados tipos de cáncer, de ano, pene y orofaríngeo, este último con una tendencia creciente de la incidencia.

 

Tratamiento de las infecciones

En cuanto al tipo de tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, todo dependerá del tipo que sea. Como informa Vives, las que son de tipo bacteriano, como la clamidia, la gonorrea, la sífilis o el linfogranuloma, se tratan con antibióticos, y las contraídas por el contagio de un virus, como el herpes, la hepatitis o el VIH, se tratan con fármacos antivirales. En todos estos casos, el experto dijo que siempre hay que tratar a la persona con síntomas y avisar y tratar a las posibles parejas sexuales que haya tenido para cortar la cadena de transmisión.

Según alerta Poyato, estos microorganismos no generan inmunidad (por lo que son frecuentes las reinfecciones) y, además, pueden coexistir varias ITS al mismo tiempo, lo que también ha ayudado a que hayan aumentado las resistencias frente a los antibióticos habituales y estos ya no sean tan efectivos. Por ejemplo, señala Vives, “en el caso del VPH, nos podemos infectar tantas veces como entremos en contacto con el virus”.

En cuanto a los consejos para no infectarse, el único que dan los expertos es aumentar la prevención con el uso del preservativo. “Entender que la mayoría de infecciones de transmisión sexual no dan síntomas es clave porque el que yo me encuentre bien no quiere decir que no pueda tener una infección, de ahí que sean necesarios los chequeos preventivos”, indica Vives.

En cuanto a los chequeos, informa que no hay límite de edad, siempre y cuando se haya empezado la relación sexual y se haya estado en una relación de riesgo. En este sentido, aclara que “para una de las únicas infecciones que no podemos chequear, que es el Virus del Papiloma Humano (VPH), sí podemos vacunar”.

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