El tenista argentino Francisco Cerúndolo, Nº19 del ranking, derrotó al francés Ugo Humbert, quien se encuentra en el puesto 34°, y se metió en los cuartos de final del Masters 1000 de Miami, siendo el segundo torneo de esta categoría en la temporada.
Francisco Cerúndolo, la mejor raqueta argentina en el Masters 1000 de Miami, se impuso por 6-4 y 6-3.
Cerúndolo, con un tenis de alto nivel y una derecha que cada día se asemeja más a la de los mejores jugadores del mundo, junto con una renovada confianza, logró acceder a los cuartos de final del torneo por cuarta ocasión en su carrera.
El partido empezó con la presión por defender los puntos ganados el año pasado, cuando Cerúndolo cayó en cuartos ante Grigor Dimitrov, pero no pareció afectado: tras un inicio marcado por la agresividad en el saque de Humbert —incluso tuvo que recuperarse de un break point—, el argentino tomó control a partir del 3-3 y obtuvo el único quiebre del primer set gracias a un destacado drop.
Durante el partido mostró una buena capacidad de leer el segundo saque del adversario, devolviendo con aceleración. Una de sus mejores jugadas fue el punto previo al primer quiebre: un revés cruzado que abrió la cancha, permitiéndole cerrar con un golpe ganador de derecha en paralelo.
Después de cerrar el primer set con ese revés cruzado, el jugador de 27 años mantuvo su ímpetu en la segunda manga e inició con un nuevo quiebre, favorecido por un doble error de Humbert.
Con el puntaje 2-0 a su favor, vino un momento de incertidumbre: Cerúndolo desaprovechó un punto de quiebre, vio a su adversario ganar terreno y concedió un punto de quiebre. Sin embargo, demostró madurez para superar esa circunstancia, ganar ese juego y el siguiente al servicio, y luego recibir para partido.
Necesitó solo un match point con el saque de Humbert y volvió a emplear la estrategia que le fue exitosa durante todo el encuentro: jugando con gran velocidad frente al segundo saque de Humbert. Buscó su revés, logró el golpe ganador definitivo y soltó un desaforado y merecido grito de celebración al asegurar su clasificación a los cuartos de final del Masters 1000 de Miami.