El piloto argentino terminó último en la FP1 con un tiempo de 1:36.758, lejos de Pierre Gasly, y describió un panorama contundente: el auto tenía “muy poco grip atrás” y una reacción “incontrolable” en la zona trasera, lo que le impidió encontrar ritmo o estabilidad.
La segunda práctica ofreció una leve mejora —fue 16º con 1:34.824— pero sin permitir un trabajo real con el compuesto blando debido a las interrupciones por el problema de la alcantarilla en el circuito urbano. “No pude dar ni una vuelta representativa con la blanda. Con la media me siento mejor, pero los problemas siguen siendo los mismos”, reconoció.
Colapinto detalló que la falta de agarre trasero se mantuvo durante todo el día y que la goma blanda profundizó esa sensación de inestabilidad. Además, relacionó parte de las complicaciones con el golpe que sufrió en Brasil, que obligó a cambiar el chasis. “Volvimos a sensaciones del inicio del año. Me siento distinto a las últimas carreras y puede ser por el chasis. Ojalá que podamos volver al otro pronto”, indicó.
Desde Alpine admitieron que, aunque hubo un avance en la FP2, los inconvenientes estructurales continúan sin solución.
El argentino remarcó que deberán revisar a fondo la puesta a punto antes de la FP3: “Esta noche trabajaremos duro para intentar un salto adelante. Mañana es cuando realmente importa”.
Colapinto volverá a pista este viernes a las 21:30 (hora argentina) para la tercera práctica, mientras que la clasificación será el sábado a la 01:00 y la carrera el domingo a la misma hora, a 50 vueltas.