Hablar de Eduardo Bartolomé Morales, conocido como el "Cirujano", es hablar de la potencia de su golpe de derecha, aunque también era explosivo con la izquierda dirigida a la zona hepática. Este ex boxeador llenó de gloria las páginas del boxeo santiagueño, junto a otros grandes.
El "Cirujano" es dueño de méritos propios, obtenidos por su excelente rendimiento en su carrera deportiva durante la década de los 90. Su récord refleja 28 triunfos, de los cuales 22 fueron por KO, 4 derrotas, 1 KO y 3 por puntos. Llegó invicto con 26 triunfos al hilo para enfrentarse a nada más y nada menos que el norteamericano Shane Mosley, considerado uno de los mejores boxeadores libra por libra, en busca de los títulos mundiales de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y el Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Este encuentro tuvo lugar el 22 de septiembre de 1998, con la cobertura especial de Nuevo Diario y LV11, siendo Mariano Castillo, enviado especial a Nueva York (EE.UU), el único medio presente de Santiago del Estero.
A pesar de haber retirado los guantes, Morales no abandonó la actividad. Al contrario, decidió tomar revancha del boxeo e inauguró su escuela de boxeo "Cirujano" Boxing Club, el 2 de abril de 2001. Desde entonces y durante 25 años, ha dirigido su propia empresa, enfocada tanto al boxeo recreativo como al competitivo. Se trata de un emprendimiento completamente familiar, teniendo su esposa como titular de la promotora "Cirujano" Morales Promotion, reconocida por la Federación Argentina de Boxeo.
Morales es también un reconocido entrenador de boxeo profesional, certificado por la Federación Argentina de Boxeo y poseedor de la Licencia Nacional 975. Al respecto, ha dirigido a grandes del boxeo nacional, como los ex campeones mundiales Jorge "La Hiena" Barrios y Lucas Matthysse, entre otros.
Eduardo Morales continúa su batalla en el boxeo, en esta ocasión, como entrenador.
Morales recibió una propuesta de la promotora Indial Boxing para trabajar en la preparación técnica de la ex campeona mundial (OMB), Anahí López, quién combatirá en junio por el título Argentino. Paralelamente, entrenará a Nicolás De León, también ex campeón Argentino. Trabajar con grandes campeones es un privilegio, y Morales expresa su gratitud hacia la Municipalidad por permitirle tomar licencias deportivas cada vez que el deporte nacional lo requiere.
En este punto nos detenemos a reflejar el trabajo sobresaliente de Morales con estos grandes boxeadores.
Morales manifiesta su felicidad por esta convocatoria. La última vez que un campeón mundial lo llamó para trabajar fue Andrés Sosa, quien se coronó campeón mundial IBO (Organización Mundial de Boxeo) en Inglaterra en 2022. Volver a las grandes ligas después de cuatro años es una sensación hermosa. Morales recuerda que ya tuvo la oportunidad de trabajar con Nicolás De León en un campamento en la ciudad de Bransen (Bs.As), cuando De León era pupilo de Juan Martín "Látigo" Coggi. Conoce su potencial y eso lo animó a aceptar este gran desafío.
Al preguntarle sobre el plan de entrenamiento para esta oportunidad, Morales nos cuenta que se realizará en Junín (Bs.As) y durará aproximadamente un mes. Se centrará en la estrategia, la técnica y las combinaciones de golpes, entre otros aspectos. Adicionalmente, Morales también disfruta trabajar en la preparación anímica de los boxeadores. El objetivo es ganar ambos campeonatos Argentinos, lo cual abrirá oportunidades para combates en el exterior, posiblemente Estados Unidos o Europa.
Otro de los temas que abordamos con el "Cirujano" Morales fue su Escuela de Boxeo "Cirujano Boxing Club", una pequeña empresa familiar.
Morales siempre soñó con ser campeón mundial, pero lamentablemente un desprendimiento de la retina en su ojo izquierdo le impidió alcanzar este objetivo. Sin embargo, gracias al apoyo de su esposa (Silvia Pedano, hija del ex futbolista Gado Pedano), emprendieron la escuela de boxeo el 1 de abril de 2001. Ya han cumplido veinticinco años con este emprendimiento. Morales subraya que el boxeo le ha proporcionado su sustento a lo largo de su vida, además de su empleo municipal. Su esposa Silvia es promotora, siendo la segunda mujer argentina en ocupar esta posición y la primera de Santiago del Estero. Este emprendimiento es completamente familiar, con su hijo Alejandro como instructor y ayudante técnico, y su hija Luciana Florencia formándose como entrenadora de boxeo infantil de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Su hermana, Sandra Judith Morales, es vicepresidenta de la Asociación Santiagueña de Box (ASB) y jueza amateur de boxeo.
Al preguntarle cuál es su visión para el futuro del "Cirujano Boxing Club", Morales responde que es una persona muy terca y perserverante. Nunca baja los brazos hasta alcanzar sus objetivos. Tiene mucha fe y sabe que con el tiempo logrará formar un gran profesional santiagueño que los llevará a ganar un campeonato mundial. A pesar de la importancia del boxeo competitivo, agradece el apoyo de todos los que forman parte del boxeo recreativo y no competitivo, quienes son los verdaderos responsables de que puedan mantener este proyecto que, inevitablemente, implica costos como el alquiler del gimnasio.
Al ser interrogado sobre su experiencia trabajando con grandes boxeadores como La Hiena Barrios, Matthysse y Sosa, Morales asegura que le ha dejado muchísimas enseñanzas y conocimientos valiosos en el boxeo de élite. También ha aprendido un montón de secretos de su profesor Amilcar Brusa.
Con respecto a la situación actual del boxeo local, Morales opina que no se encuentran en un buen momento. Afirma que no cuentan con grandes valores en la actualidad y que, aunque hay talento, falta trabajo, responsabilidad y compromiso profesional. En cuanto a la Asociación Santiagueña de Box, resalta la necesidad de contar con un ring propio para reducir los costos de organizar una velada de boxeo amateur. Menciona también una lamentable falta de compromiso social y deportivo por parte de la Nación. Sugiere un debate amplio con personas que conozcan la materia y la posibilidad de hablar con el gobernador de la provincia para plantear esta situación. En sus palabras, "el deporte en general, y el boxeo en particular, son una red de contención para miles de niños y jóvenes".
Más adelante en la entrevista con el ex campeón Internacional (FIB) y Mundo Hispano (OMB), nos atrevimos a preguntarle cómo vive el mundo fuera del boxeo y cómo es su día a día.
Morales nos explica que se levanta a las seis y cincuenta minutos para ir a trabajar a la Dirección General de Personal de la Municipalidad. Termina su turno a la una de la tarde y corre a su casa para almorzar rápidamente antes de salir para el gimnasio a las dos. Allí entrena a los boxeadores y a los practicantes de boxeo recreativo hasta las once de la noche. Luego, le sigue un merecido descanso.
Agrega también que, en cuanto a las tareas del hogar, se reparten entre todos los miembros de la familia. A él le gusta mantener limpios la casa y el patio, así como el área del asador, y suele encargarse de las compras en el almacén, verdulería y frutería. Mientras su esposa cocina, él prepara la mesa. Admite que no es muy habilidoso en la cocina y solo se atreve a freír milanesas y huevos, o a hacer huevos duros. Sin embargo, disfruta lavando su propia ropa mientras se baña, especialmente su ropa interior y sus calcetines. No le gusta que estas prendas se laven en la lavadora.
Los fines de semana los disfrutan en familia, saliendo siempre que pueden. Su esposa es artesana y sostienen la costumbre de acompañarla a las diferentes ferias donde expone y vende sus productos. Son una familia muy unida y cada vez que él tiene que viajar por trabajo, como en este caso, han de soportar el desgarro del desarraigo y se extrañan mucho.
Finalmente, quisiera agradecer al Nuevo Diario por siempre haberlo acompañado en su carrera deportiva. Este medio siempre ha apoyado al deporte en general y, en especial, al deporte de los puños enguantados. Morales felicita al periódico por su espléndida nueva sede.