Acostumbrado a ser el hogar de la selección argentina campeona del mundo y con un sistema híbrido que albergó la final de la Copa Libertadores que Botafogo obtuvo en 2024 ante Atlético Mineiro, el césped del estadio Monumental hoy no goza de su mejor versión. Luego de soportar las toneladas que demandó el escenario que durante casi dos semanas estuvo instalado para que se presentara AC/DC, la legendaria banda de rock británico-australiana, el pasto quedó muy dañado.
Para colmo, las lluvias intensas que en las últimas semanas azotaron la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tampoco contribuyeron con las estrategias de saneamiento que instrumentaron contrarreloj los empleados de mantenimiento de River. En vísperas de una nueva edición del superclásico, que se disputará este domingo desde las 17, con Darío Herrera como árbitro, el campo de juego implica uno de los focos de atención. El partido entre River y Boca no contará con un terreno acorde para un acontecimiento deportivo que excede ampliamente las fronteras.