"El tiempo de Dios es sagrado y decide cuándo es el momento. Para mí llegó este dieciséis de noviembre", así de claro y contundente fue , "La Máquina" en diálogo exclusivo con Nuevo Diario, tras su llegada hoy, pasado el mediodía, desde Estados Unidos, donde se coronó campeón Regional Oro en la versión de la que se recuerda que le ganó por 5 al norteamericano.
¿Este título es un premio a la constancia?
-La verdad que vengo trabajando desde hace más de veinte años en el boxeo y gracias a Dios se me dio en esta oportunidad. Hay muchísima disciplina, dedicación plena a este deporte. Creo que Dios me dijo, es tu oportunidad y tu momento, estoy feliz".
¿Cómo se llegó para este combate?
-Se trabajó a conciencia, como siempre, pero ahora llegué bien de la cabeza. En esto mi psicólogo, tuvo mucho que ver, ya que cuando tuve mis momentos oscuros y cuando quería largar todo, estuvo él (por), ya que fuerte y no se me daban los resultados. Sabía que era el momento y lo aproveché de una manera espectacular que en lo personal me llegó hasta las lágrimas. Fue una recompensa importante en todo sentido.
Hablas constantemente de su familia. ¿En qué tuvo que ver su familia?
-Es lo más sagrado que tengo. Madre (doña María), mi hermano (Jesús), mi sobrino (Germán) y mi hijita, que la tengo conmigo . Emocionalmente, me acompañan en todo momento; son la clave de la Maquina .
¿Qué significan tus treinta y seis años de edad?
-No pasa nada. La edad es solo un número; todo tiene que ver con el cuidado personal de cada uno. Gracias a Dios soy un tipo muy cuidadoso en todo sentido, no me drogo, no consumo alcohol, no salgo de... Esto es importante para un boxeador o para cualquier deportista.
Ya pasó el combate, ganaste un título importante, ¿qué viene ahora?
-En lo personal, voy a descansar, disfrutar con mi familia y con mi hija (5 años de edad), que es algo muy especial, ver feliz a los míos, que lo más gratificante que me dio este logro, y luego retomaré los entrenamientos para estar preparado para todo. Espero ofertas y, si es fuera del país, mucho mejor. La verdad es que después de la pelea no hubo tiempo de hablar nada, ya que el domingo pasó la pelea y el lunes a las cinco de la mañana estaba volando para regresar a mi país y en especial no veía la hora de llegar a mi querido Santiago del Estero y en especial a mi barrio Paraíso en La Banda.
¿Tu cuerpo técnico?
-José Córdoba, un maestro, mi hermano Jesús, como el Mario Mansilla (PF), psicólogo. Y nutricionista: María Pía Coronel. : Darío .
¿Tu mensaje a los jóvenes?
-En primer lugar, les pido que me tomen como ejemplo. Que no se den por vencidos, que dominen su mente; su cerebro va a poder lograr lo que se propongan, en el deporte que elijan. Hay que vencer ese yo negativo que lo tenemos adentro, hay que vencerlo. Todos los días me levanto a las cinco de la mañana y muchas veces no tengo ganas de levantarme para ir a hacer; ese yo negativo le gano siempre, digo no. Me levanto y realizo la rutina. Todo se puede lograr, acompañado de disciplina, que tiene tres consonantes que son dedicación, constancia y responsabilidad para lograr las cosas y soñar. Siempre soñé; hoy se me dio un tanto grande, pero maduro y con experiencia. A los treinta y seis años; a lo mejor antes, no era el momento.
Estamos en su sencillo y humilde gimnasio, donde muchísimos niños y jóvenes llegan día a día para su preparación y formarse como futuro campeón de boxeo, en la Calle 8 Lote 29 del barrio Paraíso (La Banda), donde entrena junto a su hermano Jesús y entrenador.