Varios murales en honor a la Selección Argentina amanecieron con mensajes modificados y pintadas que reflejaron un clima de malestar hacia Claudio “Chiqui” Tapia. Las intervenciones aparecieron en diferentes puntos del país y apuntaron directamente contra el titular de la AFA.
Entre las imágenes alteradas se observaron frases y símbolos agregados sobre obras que homenajeaban a los campeones del mundo, particularmente aquellas dedicadas a Lionel Messi y otros referentes del plantel. Las frases críticas, en algunos casos, fueron acompañadas por consignas que cuestionaban decisiones recientes dentro del fútbol argentino.
La aparición de estos mensajes se da en un contexto de creciente tensión y disconformidad con la conducción del fútbol local. Mientras continúa el debate sobre el futuro institucional, los murales vandalizados se transformaron en una nueva expresión pública del conflicto.