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Deportes

A 40 años del Gol del Siglo | Maradona y un partido que cambió para siempre la historia

Se cumplen cuatro décadas de la histórica victoria de Argentina ante Inglaterra con los dos goles inolvidables del Diego. Un partido que se convirtió en un hito nacional y se recuerda con piel de gallina.

Hoy, 22 de junio de 2026, se cumplen exactamente 40 años de uno de los hitos más grandes en la historia del deporte mundial. Aquella tarde de 1986 en el Estadio Azteca, la Selección Argentina dio un paso clave hacia el título al vencer a Inglaterra por 2 a 1 en los cuartos de final. Diego Armando Maradona firmó su obra cumbre y condensó la idiosincrasia del país en dos actos teatrales irrepetibles.

El primer golpe llegó con la picardía pura del potrero. El capitán saltó ante el gigante arquero Peter Shilton para anotar el tanto de la gran polémica. La verdadera génesis de la famosa "Mano de Dios" nació esa misma tarde en las entrañas del escenario mexicano. "Salté junto a Shilton pero le di con la cabeza. Lo que pasa es que se vio el puño del arquero y por eso la confusión", le confesó el ídolo en el vestuario al enviado especial del diario Crónica. Ante la insistencia periodística, el diez lanzó la frase inmortal que bautizó la jugada para siempre al asegurar que la empujó "con la cabeza de Maradona, pero con la Mano de Dios".

Solo cuatro minutos después de aquella trampa piadosa, el destino exigió una redención mágica. La jugada de todos los tiempos inició en el propio campo argentino cuando el capitán recibió el balón de Héctor Enrique. Fiel a su estilo, el "Negro" inmortalizó años más tarde una broma espectacular sobre aquella asistencia al afirmar que lo dejó tan solo que si Diego no marcaba el gol, "era para matarlo".

Casi sin levantar la vista y con la pelota atada a su botín izquierdo, el diez protagonizó una carrera imborrable. En el camino dejó desparramados a Peter Beardsley, Peter Reid, Terry Butcher, Terry Fenwick y Kenny Sansom. Al ingresar al área, eludió a Shilton con un amague fulminante y empujó el balón a la red casi perdiendo el equilibrio.

Semejante obra de arte ejecutada en apenas unos segundos estuvo acompañada por la otra gran genialidad de la tarde, la voz de Víctor Hugo Morales. El poema sinfónico del relator eriza la piel hasta el día de hoy con su histórico desahogo. "¡Quiero llorar! ¡Dios Santo, viva el fútbol! ¡Golaaazooo! ¡Diegoooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme... Maradona, en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos... Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés?", fue el grito sagrado que selló a fuego esa obra magistral.

 

Un partido resignificado a través de los años
La característica más importante de este encuentro fue la de disputarse exactamente cuatro años después de la Guerra de las Malvinas. El conflicto, saldado con la victoria inglesa, dejó una herida abierta para siempre en el corazón del pueblo trabajador argentino. Si bien frente a los micrófonos el plantel respetó una estricta corrección política y evitó mezclar el deporte con la guerra, la epopeya ya había comenzado en el campo de juego. Justo después de que sonara el himno argentino, el capitán lanzó un grito de guerra inolvidable. "¡Vamos, eh! Vamos, que estos hijos de puta nos mataron a nuestros pibes, a nuestros amigos, a nuestros vecinos. ¡No podemos perder!", fue la arenga del Pelusa contada por José Luis Brown.

Con el paso del tiempo, el propio Maradona agigantó la leyenda a través de la palabra y le puso subtítulos a su gesta. En el libro "Yo soy el Diego", el astro expresó con crudeza sus sentimientos. "Era como ganarle a un país, no a un equipo de fútbol. Si bien nosotros decíamos antes del partido que el fútbol no tenía nada que ver con la guerra, sabíamos que habían muerto muchos pibes argentinos allá, que los habían matado como a pajaritos. Y esto era una revancha, era recuperar algo de las Malvinas. Estábamos defendiendo nuestra bandera, a los pibes muertos, a los sobrevivientes", confesó el diez.

Mirá también: Los 5 hijos de Maradona autorizaron el uso de su imagen en la polémica publicidad con IA - Vete Viendo

Sobre su histórica segunda conquista, el ídolo reconoció que la jugada lo seguía emocionando al encontrarle siempre un detalle nuevo, como la mala salida de Shilton o el pase del "Negro" Enrique. El capitán admitió que ese segundo gol sirvió para que los rivales no tuvieran excusas tras el primer tanto anotado con la mano. Ese nacimiento discursivo transformó una victoria deportiva en el triunfo más simbólico del fútbol nacional.

Hoy Maradona ya no está. Hace más de cinco años que partió físicamente, pero cada 22 de junio vuelve a correr sobre el césped del Azteca. Vuelve a recibir la pelota de Enrique, vuelve a dejar ingleses en el camino y vuelve a escuchar la voz emocionada de Víctor Hugo preguntando de qué planeta vino. Porque los hombres mueren, pero algunas jugadas derrotan al tiempo, y el Gol del Siglo pertenece a esa categoría de milagros que el fútbol le regala a la humanidad.

 

Una casualidad histórica en los pies de Messi

El calendario y el destino vuelven a colocar a los argentinos frente a una coincidencia imposible de ignorar. Exactamente 40 años después de la obra maestra de Maradona, el equipo conducido por Lionel Scaloni enfrenta a Austria en Dallas por la segunda fecha del Grupo J del Mundial.

En este aniversario cargado de mística, Lionel Messi tiene una oportunidad inmejorable tras marcar un triplete en su debut ante Argelia. El actual capitán albiceleste salta a la cancha con el objetivo de anotar un nuevo tanto que le permita superar a Miroslav Klose y transformarse en el máximo goleador en solitario de la historia de las Copas del Mundo.

Una fecha ineludible que entrelaza a las dos figuras más grandes del fútbol argentino en un mismo abrazo monumental.

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