A falta del cierre de la primera mitad del año, Boca Juniors ya empieza a planificar el próximo mercado de pases y tomó una decisión clave: incorporará un arquero para reforzar el plantel profesional.
La determinación fue evaluada durante las últimas semanas por la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme, especialmente tras la lesión de gravedad de Agustín Marchesín, quien sufrió la rotura de ligamentos cruzados en el partido ante Barcelona de Ecuador y recién volvería a la actividad hacia fines de año.
Actualmente, el puesto es ocupado por Leandro Brey, quien se afianzó como titular en el último tramo de la temporada. Si bien tuvo actuaciones destacadas —incluida una intervención clave ante Luis Sinisterra en el duelo frente a Cruzeiro en La Bombonera—, todavía no logró consolidarse plenamente ante el respaldo total del hincha debido a algunos errores propios de su juventud.
Como alternativas aparecen Javier García, arquero de amplia trayectoria que cumple un rol de experiencia dentro del vestuario y ha tenido muy poca participación en los últimos dos años, y Fernando Rodríguez, guardameta de la Reserva dirigida por Mariano Herrón, quien aún no debutó en Primera División.
En ese contexto, la dirigencia considera imprescindible sumar competencia en el puesto de cara a la segunda parte del año, con el objetivo de elevar el nivel general del plantel.
Si bien aún no trascendieron nombres concretos, en el entorno del club aseguran que la búsqueda será discreta y estratégica, ya que los dirigentes manejan con reserva las opciones que están bajo análisis.
De esta manera, el arco se suma a la lista de prioridades del Xeneize, que también evalúa reforzarse en otras posiciones como el lateral derecho y la zona de creación ofensiva.