La Selección Argentina volvió a demostrar por qué es una de las grandes candidatas al título y, de la mano de un Lionel Messi decisivo, derrotó este lunes 2 a 0 a Austria para asegurar su clasificación a la próxima ronda del Mundial 2026.
En el Dallas Stadium, el equipo dirigido por Lionel Scaloni atravesó distintos momentos del encuentro, pero terminó imponiendo su jerarquía para quedarse con tres puntos fundamentales en la segunda fecha del Grupo J.
El inicio fue complejo para la "Albiceleste". En un partido equilibrado, Argentina tuvo una oportunidad inmejorable para abrir el marcador cuando el árbitro sancionó penal por una infracción sobre Lautaro Martínez, tras la intervención del VAR. Sin embargo, Messi no logró convertir desde los doce pasos, alimentando las ilusiones del conjunto europeo.
Austria intentó aprovechar el envión anímico y se adueñó del balón durante algunos minutos, aunque sin generar demasiado peligro sobre el arco defendido por Emiliano Martínez.
Con el correr del primer tiempo, Argentina recuperó el control. Enzo Fernández tomó protagonismo en el mediocampo, mientras Messi comenzó a encontrar espacios para desequilibrar. Fue entonces cuando llegó una de las mejores acciones colectivas del encuentro: una larga secuencia de pases terminó en los pies del capitán, que definió con categoría para establecer el 1 a 0 y desatar el festejo argentino.
En el complemento, Austria buscó adelantarse en el campo y mantener viva la esperanza de rescatar un resultado positivo. No obstante, el conjunto nacional manejó los tiempos del partido y supo sostener la ventaja sin sobresaltos mayores.
Cuando el encuentro llegaba a su final, apareció nuevamente el rosarino para escribir otro capítulo de su leyenda. En tiempo de descuento, Messi anotó su segundo gol de la noche, sentenció el 2 a 0 definitivo y selló la clasificación argentina a la siguiente fase de la Copa del Mundo.
Con esta victoria, la "Scaloneta" cumplió el primer gran objetivo del certamen y ratificó su gran presente. Y una vez más, con un Messi determinante, la ilusión de todo un país sigue más viva que nunca.