Real Madrid avanzó a una nueva final de la Euroliga tras derrotar a Valencia Basket por 105 a 90 en un duelo verdaderamente frenético. El conjunto blanco va por su undécimo título europeo este domingo frente a Olympiacos, el mismo rival al que superó hace tres años en su última consagración continental.
El protagonismo absoluto del santiagueño
Gabriel Deck acaparó todas las miradas y se llenó de merecidos elogios por su determinante labor en el rectángulo de juego. El alero santiagueño firmó una planilla espectacular con 16 puntos, 8 rebotes y 2 asistencias. Su presencia física en los tableros durante el tercer cuarto frenaron en seco la reacción del equipo "taronja".
Junto a la conducción firme y sólida de Facundo Campazzo desde la base, la dupla argentina guio el juego de un equipo que supo sobreponerse a las adversidades. Además, el croata Mario Hezonja fue letal en ataque y aportó 23 unidades.
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Una semifinal histórica y accidentada
La primera mitad del encuentro quedó grabada en los libros de historia del básquetbol europeo. Los 118 puntos combinados entre ambos equipos marcan la mayor cantidad anotada en una mitad de un partido de Final Four en lo que va del siglo. El Madrid anotó nada menos que 36 puntos solo en el segundo cuarto gracias a un demoledor acierto en los triples.
A pesar de la alegría por el triunfo, el cuerpo técnico encabezado por Sergio Scariolo afronta un gran problema para la gran final. A las ausencias previas de los lesionados Edy Tavares y Alex Lens, se sumó la baja de Usman Garuba. El pívot, que cargó con el equipo en los momentos más complejos, se retiró en el último cuarto con evidentes gestos de dolor y deja al equipo con graves carencias en la pintura de cara al duelo por el campeonato.