Por Daniel Sandoval
Cada 22 de abril se celebra en Argentina el Día del Entrenador de Básquet, una fecha que recuerda la fundación de la Asociación de Técnicos de Básquet de la República Argentina (ATEBARA) en 1973 y, al mismo tiempo, rinde homenaje a León Najnudel, considerado el padre de la Liga Nacional, quien falleció ese mismo día en 1998.
La jornada fue instaurada en 1993 por Luis Martínez, entonces presidente de ATEBARA, y busca reconocer el rol fundamental de los entrenadores en la formación deportiva y humana, no solo desde lo técnico, sino también en la transmisión de valores dentro de los clubes.
En ese contexto, Nuevo Diario dialogó en exclusivo con Guillermo Aliende, uno de los técnicos más reconocidos de la provincia, con una extensa trayectoria que abarca desde divisiones formativas hasta competencias federales.
Con más de dos décadas ligado a la dirección técnica, Aliende destacó la importancia de la vocación como motor principal de la profesión. “Siempre hay que capacitarse, trabajar y hacer camino. Esto depende mucho de cómo te vean los demás, pero también de lo que uno construye día a día”, expresó.
El entrenador, que actualmente se desempeña en el Club Juventud con categorías U15 y mayores, remarcó que su mayor satisfacción no pasa únicamente por los resultados, sino por el crecimiento de los jugadores y de los clubes. “No es solo el dinero, es lo que uno puede generar en un joven o en una institución”, sostuvo.
A lo largo de su carrera, Aliende dirigió en diferentes niveles: formativas, juveniles, primera local y también tuvo experiencias en el ámbito federal e incluso en Liga Argentina con Independiente, lo que le permitió construir una mirada integral del básquet.
Sobre la actualidad del básquet santiagueño, valoró el crecimiento sostenido: destacó mejoras en infraestructura, mayor capacitación de entrenadores y el impacto que generan equipos como Olímpico, Quimsa e Independiente en el desarrollo local. Aunque también fue claro: “Todavía hay cosas por mejorar, pero el torneo local va evolucionando año tras año”.
En cuanto a la formación de los jóvenes, puso el foco en un desafío actual: la influencia del básquet internacional. “La NBA es un espectáculo, pero hay que decirles la verdad. Nuestra realidad es otra. Hay que trabajar, jugar en equipo y no abusar de la individualidad”, explicó.
Aliende también hizo hincapié en aspectos claves del desarrollo formativo, como la dinámica del juego, el esfuerzo en la transición ataque-defensa y la importancia de generar hábitos desde temprana edad, especialmente hasta los 15 años.
Al repasar los momentos más significativos de su carrera, destacó diferentes etapas que lo marcaron profundamente. Recordó el subcampeonato argentino con Normal Banda en categoría U15, un proceso que luego tuvo su continuidad con gran parte del mismo grupo, logrando el título nacional en U19.
Pero también hizo una mención especial a Gabriel “Tortuga” Deck, uno de los máximos exponentes del básquet santiagueño. Aliende expresó su orgullo por haber sido parte de su formación y verlo luego llegar a la Selección argentina y consolidarse en la Liga Nacional, una experiencia que definió como una de las mayores satisfacciones de su carrera.
A esto se suma otro aspecto personal que lo marcó profundamente: haber dirigido a su propio hijo y acompañar su crecimiento hasta verlo vestir la camiseta de la Selección en formativas y desarrollarse en equipos de Liga Nacional. “Eso es un orgullo enorme”, dejó en claro.
En una fecha especial para la profesión, dejó un mensaje tanto para colegas como para jóvenes jugadores: “Que los entrenadores disfruten el día a día, que se capaciten y sigan con esa vocación. Y a los chicos, que entiendan que el trabajo, la constancia y la disciplina son fundamentales”.
La charla también tuvo espacio para anécdotas, como el recuerdo de aquel Normal Banda en divisiones inferiores que dominaba las competencias. Para Aliende, la clave fue clara: “Se entrenaba mucho, se competía entre nosotros y eso hacía crecer a todos”.
Con emoción, experiencia y una mirada clara sobre el presente y el futuro del básquet, Guillermo Aliende se consolida como una referencia del deporte en la provincia, en una jornada que celebra a quienes forman, enseñan y dejan huella dentro y fuera de la cancha.