El fútbol argentino despide a una de sus grandes figuras. Marcos Conigliaro, delantero histórico de Estudiantes de La Plata, falleció a los 83 años rodeado de sus seres queridos, dejando un vacío profundo en la comunidad pincharrata.
Conigliaro será siempre recordado por su gol decisivo contra el Manchester United en la final de la Copa Intercontinental de 1968. Aquella anotación en La Bombonera selló el 1-0 que encaminó al club hacia la gloria mundial, consolidando su lugar como uno de los “Héroes de Old Trafford” en la memoria de los hinchas.
Formó parte de la emblemática generación dirigida por Osvaldo Zubeldía, que revolucionó el fútbol sudamericano. Integró el equipo que ganó el Metropolitano 1967, tres Copas Libertadores consecutivas, la Intercontinental de 1968 y la Interamericana de 1969. En total, disputó 196 partidos y marcó 46 goles con la camiseta de Estudiantes.
Nacido en Quilmes, comenzó su carrera en el club local antes de pasar por Independiente y Chacarita Juniors. Su talento lo llevó a la Selección argentina, donde jugó tres partidos y anotó goles frente a Brasil y Uruguay. Posteriormente continuó su trayectoria en México y Europa, aunque siempre mantuvo un fuerte vínculo con Estudiantes.
El club despidió al histórico delantero con un mensaje cargado de emoción: “Con mucho dolor y hondo pesar despedimos a Marcos Conigliaro, emblema de nuestra historia y héroe del mundo. Escribió páginas inolvidables y deja un legado único en la institución. Hasta siempre, Héroe de Old Trafford, que descanses en paz”.