El ciclo de Fernando Zaniratto al frente de Gimnasia y Esgrima La Plata llegó a su fin en medio de un contexto adverso. Luego de la dura derrota por 3-0 ante Huracán en el Bosque, por el Torneo Apertura 2026, la dirigencia decidió poner punto final a su etapa tras la práctica del lunes.
El resultado no solo profundizó las dudas futbolísticas, sino que también desató el malestar de los hinchas, que hicieron sentir su bronca con silbidos e insultos. El clima en el estadio reflejó un presente cada vez más complicado para el equipo.
Uno de los signos más claros de la crisis fue la ausencia de Zaniratto en la conferencia de prensa posterior al partido. Tampoco hablaron los jugadores, en una muestra del delicado momento que atravesaba el plantel y del desgaste interno que terminó precipitando la salida del entrenador.
En cuanto a los números, el DT dirigió 22 partidos, con 11 victorias, dos empates y nueve derrotas. Sin embargo, el rendimiento reciente fue determinante: apenas un triunfo en los últimos seis encuentros y tres caídas consecutivas, incluyendo las derrotas ante Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán, que dejaron al equipo en el undécimo puesto de la Zona B, fuera de los puestos de clasificación.
Ante este escenario, la conducción del equipo quedará de manera interina en manos de Ariel Pereyra, quien estaba al frente de la Reserva. Su debut será este jueves en un duelo clave por la Copa Argentina frente a Camioneros.
La salida de Zaniratto se suma a la lista de entrenadores que dejaron su cargo en el actual torneo, en una competencia marcada por la exigencia de resultados. Ahora, el desafío para el Lobo será reordenarse rápidamente y encontrar una nueva identidad que le permita volver a ser competitivo.