Gennaro Gattuso dejó de ser el entrenador de la selección de Italia luego del duro golpe que significó la eliminación en el repechaje rumbo al Mundial 2026, tras caer ante Bosnia-Herzegovina por penales.
La salida fue confirmada por la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), que informó que la decisión se tomó de común acuerdo, en un contexto marcado por el fuerte impacto deportivo que implicó la tercera ausencia consecutiva de la Azzurra en una Copa del Mundo.
“Fue un honor dirigir a la selección nacional. Gracias a todos los italianos por demostrarme siempre su cariño”, expresó Gattuso en su mensaje de despedida. Además, asumió la responsabilidad por el resultado y sostuvo que “es justo facilitar las futuras evaluaciones técnicas”.
El ciclo del exvolante, que duró apenas nueve meses, estuvo atravesado por la presión y la necesidad de revertir el rumbo de una selección golpeada. La derrota ante Bosnia terminó por sellar su salida.
Desde la federación, el presidente Gabriele Gravina destacó su breve gestión: “Logró devolver el entusiasmo a la selección e inculcar un gran orgullo por la camiseta”.
La crisis institucional también se profundizó con las salidas de Gravina y Gianluigi Buffon, lo que deja a Italia en pleno proceso de reestructuración.