Maher Carrizo, la joven promesa de Vélez de apenas 19 años, sorprendió al mercado argentino al decirle que no a River y Boca. Su objetivo es dar el salto a Europa, y el club que parecía quedarse con su pase era el Midtjylland de Dinamarca. Sin embargo, en Liniers consideraron que la oferta de 10 millones de dólares a pagar en tres años no alcanzaba, dejando la negociación en un punto muerto.
El delantero había hablado con Guillermo Barros Schelotto antes del debut del Apertura contra Instituto y pidió no ser convocado, asegurando que su cabeza estaba puesta en la venta al fútbol danés. Ahora, con la operación estancada, Vélez podría incluirlo nuevamente en la lista de concentrados, esta vez para el partido ante Talleres el próximo martes en el José Amalfitani.
Carrizo es considerado una pieza clave en el ataque fortinero, y aunque su contrato se extiende hasta diciembre de 2027, su futuro inmediato sigue en suspenso hasta que llegue una nueva propuesta desde Europa que convenza a la dirigencia. Por ahora, la decisión del jugador de priorizar su sueño europeo y el pulgar bajo de Liniers mantienen al joven goleador en el centro de atención del mercado de pases.