Un micro que trasladaba hinchas de Boca de regreso a la Argentina fue atacado a piedrazos mientras circulaba por rutas chilenas, luego del partido ante Universidad Católica por la Copa Libertadores. El episodio se produjo en al menos cuatro oportunidades y generó escenas de pánico entre los pasajeros.
Según trascendió, algunos simpatizantes resultaron heridos, aunque ninguno de gravedad, y pese a los daños el colectivo continuó su viaje con destino a Mendoza.
Uno de los ocupantes relató el dramático momento en redes sociales y dejó una frase que reflejó la gravedad de la situación: “No murió nadie de suerte, nada más”.
El hecho encendió la preocupación entre los fanáticos xeneizes que viajaron para acompañar al equipo de Claudio Úbeda en su debut copero.
La violencia no fue un hecho aislado. En la previa del encuentro, también se registró un asalto contra hinchas de Boca en las inmediaciones del hotel donde se alojaba el plantel. Según medios locales, un grupo de delincuentes armados —que vestían camisetas de Colo Colo— interceptó a los simpatizantes y les robó sus pertenencias.
Las autoridades investigan si los ataques están vinculados a barras y a conflictos previos entre hinchadas, en un contexto que vuelve a poner en foco la violencia en el fútbol internacional.