El fútbol de Arabia Saudita quedó envuelto en una fuerte controversia que tiene a Cristiano Ronaldo en el centro de la escena. Jugadores del Al Ahli, uno de los equipos que pelea en los primeros puestos, expresaron su indignación tras un partido marcado por decisiones arbitrales cuestionadas.
El empate 1-1 ante Al Fayha desató el enojo del plantel, que reclamó por al menos tres penales no sancionados durante el encuentro. Tras el partido, las declaraciones no tardaron en aparecer y dejaron en evidencia el malestar.
Uno de los más contundentes fue el delantero inglés Ivan Toney, quien insinuó que existe un favoritismo en la competencia. En sus palabras, dejó entrever que el principal beneficiado sería el equipo donde juega el astro portugués, actualmente líder del torneo.
Además, relató un cruce con el árbitro durante el partido, en el que, según contó, les habría sugerido enfocarse en otra competencia en lugar de protestar por las decisiones del encuentro, lo que incrementó la bronca del plantel.
Las críticas no se limitaron al vestuario. A través de redes sociales, el brasileño Galeno también se sumó a las quejas y apuntó directamente contra el desarrollo del campeonato, deslizando que el título ya tendría un destino marcado.
En la misma línea, el club emitió un comunicado oficial en el que manifestó su “profunda insatisfacción” por los errores arbitrales que, según sostienen, influyeron directamente en el resultado.
El escándalo reaviva el debate sobre la transparencia en la liga saudí y pone bajo la lupa el arbitraje en un torneo que, en los últimos años, ganó visibilidad mundial con la llegada de figuras de renombre.