Luego del triunfo de Boca por 1-0 ante River, Juan Román Riquelme fue protagonista de los festejos al sumarse al plantel en el vestuario visitante del estadio Monumental.
El presidente del Xeneize, que había sorprendido al acompañar a la delegación en la previa del partido, saludó uno por uno a los futbolistas tras el pitazo final y compartió el momento íntimo con el equipo.
Con una sonrisa y visiblemente relajado, Riquelme se retiró luego por la zona mixta, mientras los jugadores continuaban con la celebración puertas adentro.
El gol de Leandro Paredes, de penal, le dio la victoria a Boca en el clásico, desatando la euforia tanto en el campo de juego como en el vestuario.Allí, la fiesta siguió con música, bailes y un clima distendido. Miguel Merentiel encabezó el festejo con un parlante y ritmo de cumbia, al que se sumaron varios de sus compañeros.
El triunfo dejó a Boca bien posicionado en la tabla y reforzó el buen momento del equipo, que atraviesa una racha positiva tanto en el torneo local como en la competencia internacional.