Olimpia resolvió no avanzar con la incorporación de José Florentín y dio por finalizadas las gestiones que estaban en curso para sumar al mediocampista. La decisión estuvo directamente vinculada al contexto judicial que atraviesa el futbolista en Argentina, donde se encuentra imputado en una causa por abuso sexual.
El club paraguayo tenía encaminado el acuerdo, pero el avance del proceso judicial y las limitaciones administrativas terminaron por inclinar la balanza. Florentín cuenta con autorización para trabajar en el país solo hasta el mes de abril, un factor que, sumado a la incertidumbre legal, llevó a los dirigentes a desistir de la operación.
Con la negociación descartada, Olimpia comenzó a evaluar otras opciones para reforzar el mediocampo. Entre los nombres que aparecen en carpeta figuran Richard Sánchez, actualmente en Racing, y Cristhian Paredes, quien se encuentra sin equipo tras su salida del Portland Timbers de la MLS.
En paralelo, la causa judicial continúa su curso. La querella solicitó formalmente la detención del futbolista al considerar que existirían riesgos para el proceso, los testigos y la integridad psicológica de la denunciante. Según la presentación, el jugador habría impulsado una contradenuncia que podría haber sido utilizada para influir sobre declaraciones y generar un clima de intimidación.
Desde la acusación sostienen que estas acciones habrían provocado una revictimización de la denunciante y dificultado el normal avance de la investigación, un escenario que terminó de cerrar las puertas a su llegada al fútbol paraguayo.