El exmediocampista brasileño Mauro Silva, campeón del mundo en Estados Unidos 1994, dejó una declaración que llamó la atención en el mundo del fútbol: reveló que apoyó a la Selección argentina durante el Mundial de Qatar 2022.
Pese a la histórica rivalidad entre ambos países, el exjugador explicó que su decisión estuvo ligada a un deseo más amplio: que el título regresara a Sudamérica después de dos décadas. “Quería que el Mundial lo ganara Argentina”, afirmó.
Lejos de ver la rivalidad como una barrera, el brasileño dejó un mensaje integrador sobre el fútbol en la región. “Argentina es nuestro rival dentro de la cancha, pero no afuera”, sostuvo, y remarcó la importancia de que Sudamérica vuelva a competir en lo más alto.
Además, planteó una mirada más amplia sobre el peso de ambos países: “La grandeza de uno está relacionada con la del otro. Argentina necesita de Brasil y viceversa”.
Así, sus palabras rompieron con el clásico antagonismo y aportaron una visión distinta en torno a una de las rivalidades más fuertes del fútbol mundial.