El Superclásico del domingo en el Monumental se vive con máxima expectativa y con dos historias que alimentan la previa. Por un lado, Eduardo “Chacho” Coudet intentará sostener su historial positivo ante Boca; por el otro, el Xeneize se apoya en un antecedente reciente que le da impulso anímico.
El entrenador de River afrontará su primer cruce ante Boca como DT del Millonario, con números que lo respaldan: en seis enfrentamientos acumula tres triunfos, dos empates y una sola derrota. Su última caída fue en la recordada final de la Copa Argentina 2015, en un partido marcado por la polémica.
Desde entonces, Coudet logró imponerse en momentos clave, tanto con Rosario Central como en su etapa en Racing, y llega a este duelo en un gran presente: River ganó seis de los siete partidos desde su llegada y muestra un funcionamiento sólido.
En la vereda de enfrente, Boca se prepara con la presión de mantenerse en zona de clasificación y con la ilusión que dejó su último enfrentamiento ante el eterno rival. En noviembre de 2025, por el Torneo Clausura, el Xeneize se impuso 2-0 con goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel.Aquel triunfo tuvo una carga emocional especial, ya que se dio poco tiempo después del fallecimiento de Miguel Ángel Russo. Hoy, el equipo sigue bajo la conducción de Claudio Úbeda, quien tomó ese legado y logró consolidar una base competitiva.
El actual DT ya sabe lo que es ganarle a River y buscará repetir en un contexto donde Boca también atraviesa un buen momento en la Copa Libertadores, con dos triunfos en igual cantidad de partidos.
Así, el Superclásico se presenta como un cruce de realidades: un River en ascenso con un técnico que sabe cómo jugarle a Boca, y un Xeneize que se aferra a su último golpe para volver a imponerse en el partido más esperado del fútbol argentino.