Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Deportes

Tensión en Alpine: un conflicto societario amenaza con sacudir su continuidad en la Fórmula 1

El enfrentamiento entre Renault y un grupo inversor expone diferencias profundas y abre un escenario incierto sobre el control del equipo en la máxima categoría.

Alpine atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente en la Fórmula 1. Una fuerte disputa entre sus accionistas encendió las alarmas dentro de la escudería francesa y puso en duda la estabilidad del proyecto a futuro.

En el centro del conflicto aparece Renault, accionista mayoritario, que decidió ejercer su derecho de veto para bloquear cualquier operación sobre la participación minoritaria. La determinación, impulsada por el CEO François Provost, dejó sin efecto una alternativa promovida por el entorno de Christian Horner y provocó un quiebre con el grupo inversor Otro Capital.

Desde la conducción de la firma francesa justificaron la medida en la necesidad de sostener el equilibrio institucional. Sin embargo, el impacto fue inmediato: la relación entre las partes quedó seriamente deteriorada, al punto de que sus principales referentes no volvieron a dialogar tras una reunión clave realizada en noviembre en París, que estuvo marcada por un clima de máxima tensión.

El escenario podría dar un giro en los próximos meses. El veto que hoy limita las decisiones del socio minoritario tiene fecha de vencimiento: el 13 de septiembre. A partir de entonces, Otro Capital quedaría habilitado para avanzar con mayor libertad en la búsqueda de un comprador sin requerir la aprobación de Renault.

En ese contexto, el grupo analiza la posibilidad de impulsar una subasta para potenciar el valor de su participación. La evolución financiera del equipo respalda esa estrategia: mientras en 2023 Alpine estaba valuado en alrededor de 900 millones de dólares, en la actualidad su cotización ronda los 2.500 millones.

En paralelo, otro actor de peso comienza a ganar protagonismo. La reciente confirmación de Mercedes-Benz como proveedor de motores a partir de 2026 abrió la puerta a un posible desembarco más profundo del gigante alemán en la estructura del equipo.

Incluso, desde el entorno de la escudería reconocieron que existen conversaciones en marcha. Para Mercedes, convertirse en socio directo representaría una oportunidad estratégica en un contexto donde el negocio del suministro de motores está cada vez más condicionado por las regulaciones.

Así, Alpine queda en medio de una pulseada que no solo define su estructura accionaria, sino también su rumbo deportivo en la Fórmula 1. El desenlace de esta disputa podría marcar un antes y un después para la escudería francesa.

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso