Este miércoles, en el partido entre Tigre y Lanús, los jugadores de Tigre formaron una doble fila para rendir homenaje al conjunto “granate”, que recientemente se consagró campeón de la Copa Sudamericana. Al salir al campo, los futbolistas de Lanús fueron recibidos con aplausos; al grito de “¡Dale, campeón!”, la tribuna y los rivales rindieron tributo al título obtenido.
La decisión de Tigre contrasta con la actitud de otro club que, en Rosario, protagonizó una protesta simbólica al negar ese tributo: tras la polémica generada por aquella situación, el pasillo volvió a aparecer, esta vez bajo un clima de respeto.
De esta forma, Tigre expresó su reconocimiento al éxito internacional de Lanús, aportando un gesto de fair play en un contexto donde el protocolo de homenaje había estado envuelto en controversia.