El boxeador irlandés Glenn Byrne debió retirarse del profesionalismo luego de sufrir una hemorragia cerebral tras un brutal nocaut en su combate ante William Crolla, en una velada disputada en Altrincham.
El dramático episodio ocurrió en el séptimo asalto de la pelea en la categoría superwélter. A pesar de haber dominado gran parte del combate e incluso derribar a su rival en cuatro oportunidades, Byrne terminó cayendo ante un golpe contundente que lo dejó fuera de combate.
Tras el impacto, el púgil de 29 años recibió atención médica inmediata sobre el ring, con suministro de oxígeno, y luego fue trasladado de urgencia a un hospital, donde se confirmó el diagnóstico de hemorragia cerebral.
Desde la promotora informaron que el boxeador se encuentra estable y bajo monitoreo, aunque la gravedad de la lesión obligó a tomar una decisión drástica: su retiro definitivo del boxeo.
La noticia fue confirmada por su hermano y promotor, quien expresó su dolor por el final abrupto de su carrera: aseguró que el deportista no volverá a subirse a un ring.
Por su parte, Crolla, visiblemente afectado, pidió disculpas por su reacción tras el nocaut y envió un mensaje de apoyo a su rival, destacando su valentía durante el combate.
El caso generó un fuerte impacto en el mundo del boxeo, reavivando el debate sobre los riesgos extremos de este deporte y la importancia de priorizar la salud de los atletas.