Momentos de extrema tensión se vivieron en el Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán, donde una amenaza de bomba obligó a desplegar un importante operativo de seguridad y provocó la evacuación preventiva de la terminal.
El episodio ocurrió cuando un avión se preparaba para despegar con destino a Buenos Aires. Según trascendió, un pasajero lanzó una advertencia que encendió todas las alarmas. Minutos después, fue identificado como Emiliano Endrizzi, jugador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy.
De acuerdo a la información difundida, el futbolista habría gritado que tenía una bomba instantes antes del despegue, lo que obligó a activar de inmediato el protocolo de seguridad aeroportuaria.
Como parte del procedimiento, todos los pasajeros fueron descendidos de la aeronave y sometidos a controles, mientras personal especializado inspeccionaba el avión para descartar la presencia de explosivos.
El hecho generó conmoción entre los pasajeros y trabajadores del aeropuerto, que debieron actuar con rapidez ante una situación considerada de alto riesgo. Finalmente, tras el rastrillaje, se confirmó que no había ningún artefacto explosivo.
A pesar de tratarse de una falsa alarma, Endrizzi fue detenido y el caso quedó caratulado como intimidación pública, un delito que prevé sanciones severas por el impacto que genera en la seguridad y el funcionamiento del transporte aéreo.
El plantel jujeño tenía previsto viajar para disputar un partido ante Agropecuario, pero el incidente alteró por completo la agenda y derivó en un escándalo que rápidamente tomó repercusión.
La investigación continúa para esclarecer las circunstancias del hecho, mientras el jugador permanece a disposición de la Justicia.