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Deportes Fue sin dudas el mejor árbitro de basquetbol de Argentina y Sudamerica

La vigencia de una Leyenda Viviente: Eduardo "Mono" Alagastino tuvo un mano a mano con el Nuevo Diario, habló de todo.

En una entrevista exclusiva el "Mono" contó los porqué de no concurrir más a presenciar un partido de la Liga Nacional. Contó el día a día luego de haberse jubilado del Poder Judicial y del arbitraje. Un tipo simple, sencillo y humilde

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Eduardo "Mono" Alagastino es, sin dudas, el mejor árbitro de baloncesto de nuestro país, en Centroamérica y en gran parte del mundo. Es una persona que ha sabido ganarse el respeto de todos. Ha dirigido innumerables finales contra los grandes del baloncesto, incluyendo a Emanuel Ginóbili en sus inicios, además de Miguel Cortijo, el "Negro" Romano, Montenegro, Milanesio, "Pichi" Campana, por citar algunos. Es una visita de honor, una leyenda viviente que mantiene su vigencia a pesar de los años que lleva sin dirigir. Ahora, a los 77 años de vida y con más de cuarenta años con el silbato, ha hablado con Nuevo Diario.

Es un hombre de bajo perfil, que supo prepararse para ganar un lugar de privilegio a nivel nacional e internacional.

Consultado sobre sus inicios, el "Mono" Alagastino contó: "Me inicié en el año 1972, con el arbitraje provincial, hasta el año 74, cuando ingresé a dirigir la Liga Nacional. Luego, en 1980, dirigí a nivel internacional. Fue una experiencia única. Fue en esa instancia que descubrí que las cosas no eran fáciles, tuve que luchar con los colegas de CABA. En un momento descubrí que ellos luchaban para superarme a mí. Eso me dio más fuerza para seguir preparándome en todo sentido. Estudié, me preparé todos estos años al ritmo de los jugadores, además en lo mental, trabajé mucho".

Otro tema en el que Alagastino deslumbró fue el Juego de las Estrellas, que comenzó con la Liga Nacional. Para dirigir ese juego había que tener los antecedentes necesarios, como haber dirigido eventos importantes, finales de campeonatos y partidos de nivel internacional. Además, se necesitaba el apoyo del mundo del baloncesto, tanto de jugadores como de dirigentes. "Gracias a Dios dirigí un montón de Juegos de las Estrellas, en Carlos Paz (Córdoba), Mar del Plata, Buenos Aires".

Cuando se le preguntó qué ocurrió posteriormente, respondió: "Llegó el momento en que la Asociación Argentina de Árbitros de Básquet decidió que ellos iban a determinar a quiénes iban a dirigir. Di un paso al costado y punto".

Al preguntarle si él se considera el número uno del arbitraje nacional, contestó: "Sí, me considero el mejor, ya que esa calificación me la dieron los grandes jugadores, como Milanesio, "Pichi" Campana, Montenegro, Manuel Ginóbili y todos los dirigentes de la Confederación".

Otro de los temas analizados por el internacional "Mono" Alagastino fue sobre el día a día, tras estar alejado de la actividad deportiva, como su vida de jubilado, fue empleado del Poder Judicial de Santiago del Estero. Pero la pregunta fue ¿Porqué no concurre a un partido de la Liga Nacional?. Piensa unos segundos, respira profundo y afirma: "No quiero sufrir. Me hace mal estar del otro lado. No estoy dentro de la cancha y eso me hace mal. Disfruto con mi familia. Además siempre y en lo posible trato siempre de seguir vigente con el arbitraje y una de las manera de seguir vigente, es estar con la gente del deporte y no solo del deporte, sino toda la sana convivencia, con lo que disfruto frecuentemente. Todo esto me dio un campo abierto para seguir desplegando todo lo que aprendí dentro del arbitraje. Hablo de mis vivencias y experiencias".

También dejó palabras de elogios para nuestro director José María Cantos (h), todo el personal que forma parte de la familia del Nuevo Diario: "En primer lugar felicito al director, José María Cantos. Esto no hace más que confirmar de la evolución misma de un periodismo que trata de estar permanentemente en la cresta de la ola. Es imposible que uno esté en la Cresta de la ola, si no estás conforme a lo que vive este mundo del crecimiento permanente. Y esta institución, el Nuevo Diario, con esto donde estoy viviendo en este momento, y observando toda esta infraestructura de un volumen superlativo, vanguardista, a mi llena de orgullo como santiagueño. Hay un crecimiento en todos los aspectos. Hay un movimiento en la geografía instalada adentro de geografía de Santiago del Estero. Con este marco edilicio el Nuevo Diario no tiene que enviarle nada a nadie. Estoy satisfecho en este hogar que ha recibido a tantas figuras del deporte, la cultura y autoridades de la provincia de Santiago del Estero".

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