La selección de Nigeria quedó eliminada de cara al Mundial 2026 luego de caer en la definición por penaltis frente a la República Democrática del Congo, tras igualar 1-1 en los 120 minutos de juego.
Una vez finalizado el encuentro, el técnico nigeriano Éric Chelle desató un escándalo al asegurar que durante la tanda observó comportamientos sospechosos en el sector del cuerpo técnico congoleño. Según relató, vio a un integrante del banco rival arrojar un líquido mientras realizaba movimientos que interpretó como un ritual de vudú.
La tensión aumentó cuando Chelle, visiblemente molesto, se acercó al banco contrario para exigir explicaciones, aunque su propio staff lo retuvo para evitar un enfrentamiento mayor.
Desde el lado congoleño negaron rotundamente cualquier conducta irregular y consideraron que las acusaciones son una reacción impulsiva por la eliminación.
El clima quedó caldeado y, más allá de la polémica, Nigeria deberá afrontar una dura reconstrucción tras quedarse sin su lugar en la próxima Copa del Mundo.