En las últimas horas, desconocidos vandalizaron el mural dedicado a Ángel Di María en el club El Torito, lugar emblemático de su infancia futbolística en Rosario. Sobre el retrato del jugador, los vándalos escribieron insultos como “ladrón” y “mercenario”, además de cubrir su rostro con pintura negra.
El ataque ocurre en un contexto de fuerte polémica después de que se declarara campeón de liga a Rosario Central por su desempeño en la tabla anual, una decisión que desató críticas entre distintos sectores.
Este no es el primer episodio de agresión contra ese mural: el año pasado ya había sufrido una pintada con un mensaje amenazante que decía “¿todavía vas a volver?”, en medio de rumores sobre un posible regreso del jugador al club.
Miembros de la comunidad del club expresaron su preocupación por el impacto que estas acciones tienen en los jóvenes que asisten a la institución: el mural no solo es un homenaje, sino también un símbolo de inspiración para muchos chicos.