La derrota 1-3 frente a Newell's en el Único profundizó la crisis de Central Córdoba en el presente torneo Apertura de la Liga Profesional.
Las seis derrotas en doce presentaciones, los ocho goles recibidos en los dos últimos partidos y un equipo que se desmorona en la cancha sin mostrar señales de progreso, sino todo lo contrario, ponen el foco en la labor del entrenador Lucas Pusineri.
El exDT de Atlético Tucumán, entre otros clubes, defiende su cargo con una simple muletilla, una "orden" que le bajaron desde la dirigencia: "hay que mantener la categoría".
De momento, digamos para ser honestos, que el objetivo se está cumpliendo (10 puntos por encima del último que divide por tres temporadas y siete puntos de diferencia con el último de la tabla Anual), pero con la presente campaña y los oscuros nubarrones que se avecinan en el horizonte (Vélez, Platense, Lanús y Boca, para cerrar el Apertura), esos números pueden cambiar rápidamente y la situación podría tornarse complicada en un abrir y cerrar de ojos.
Esto, sin pensar en lo que podría pasar el próximo semestre, ni mucho menos en la venidera temporada, si es que se logra el objetivo en esta, claro.
Lo que se ve en cancha dista mucho de lo que el hincha quiere ver, eso está más que claro. Dista mucho, muchísimo, de lo observado en la pasada temporada, con Omar De Felippe al frente de aquel plantel.
El grupo actual es un equipo con muy poca jerarquía, sin muchas variantes y muy corto, demasiado corto (esto debería mencionarse, y no se debe interpretar como una defensa hacia el entrenador). Tampoco sobran ideas al DT. Ha buscado variantes de nombres y planteamientos tácticos, pero el equipo no le ha respondido hasta ahora.
"A ver si los jugadores pueden oír...", fue uno de los cánticos que descendió con furor desde la tribuna. Otro fue el tradicional "que se vayan todos...". Por las redes sociales, el hincha expresa su ira y exige la renuncia del entrenador o, en todo caso, que la dirección del club tome la iniciativa y decida cesarlo en su puesto.
Por el momento, el entrenador Lucas Pusineri persiste. "El objetivo es mantener la categoría", repite una y otra vez. Los aficionados ya han perdido la paciencia con el entrenador y varios de los jugadores.