Durante meses, miles de despidos en grandes tecnológicas se explicaron con un mismo argumento: el avance de la inteligencia artificial. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, puso en duda esa justificación y advirtió que, en muchos casos, la tecnología funciona más como relato que como causa.
De acuerdo con un informe publicado en Xataka por Rubén Andrés, que recopila declaraciones públicas y estudios sobre empleo, parte de esos recortes respondió a procesos de reestructuración posteriores a la sobrecontratación registrada durante la pandemia y a la necesidad de reducir costos, más que a la adopción efectiva de sistemas de IA.
El "AI washing", según Altman
Altman definió esa práctica como "AI washing", un uso discursivo de la inteligencia artificial para respaldar decisiones empresariales ya tomadas.
"No sé cuál es el porcentaje exacto, pero hay algo de ‘AI washing' donde la gente culpa a la IA de despidos que harían de todos modos", afirmó en una entrevista con CNBC durante el India IA Impact Summit.
El ejecutivo describió un escenario con dos dimensiones. Por un lado, reconoció que la automatización comienza a desplazar algunas tareas administrativas. Por otro, señaló que ese proceso todavía no explica la magnitud de los recortes recientes. "Encontraremos nuevos tipos de trabajos, como hacemos con cada revolución tecnológica", sostuvo.