Un violento tiroteo registrado este miércoles a escasa distancia de la Casa Blanca generó un fuerte despliegue de seguridad en la capital estadounidense. El episodio tuvo lugar en la concurrida zona de las calles 17 e I, un punto céntrico donde suelen circular tanto residentes como turistas. Allí, dos efectivos de la Guardia Nacional fueron atacados a tiros mientras realizaban tareas asignadas en el área.
Testigos relataron que se escucharon varias detonaciones seguidas de gritos, lo que provocó que muchas personas corrieran para resguardarse. Otros intentaron asistir a los soldados heridos hasta que llegaron los servicios de emergencia. Minutos después, las autoridades lograron detener a un sospechoso que se encontraba cerca del lugar del ataque.
Los uniformados heridos fueron trasladados de inmediato a un hospital local, donde permanecen bajo observación. Si bien no se dieron a conocer detalles precisos sobre su condición, se informó que ambos recibieron disparos en circunstancias que aún no fueron esclarecidas.
La policía cerró varias calles aledañas y reforzó la presencia de agentes debido a la proximidad con la residencia presidencial, que cuenta con medidas de seguridad excepcionales. Equipos especializados trabajaron en la recolección de casquillos, análisis de cámaras y toma de testimonios para reconstruir el recorrido del atacante y determinar si actuó solo o contó con algún tipo de apoyo.
Las autoridades mantienen bajo reserva la identidad del sospechoso detenido y continúan evaluando si el ataque tenía un objetivo específico o si se trató de un episodio aislado. La investigación continuará durante las próximas horas, mientras la zona permanece bajo estricta vigilancia.