Un caso que generó profunda conmoción sacude a la ciudad de Sukabumi, ubicada en la provincia de Java Occidental, donde un niño de 12 años murió tras sufrir graves quemaduras y, antes de fallecer, acusó a su madrastra de haberlo maltratado.
La policía y la Justicia avanzan con una investigación que incluye peritajes médicos, reconstrucción de las últimas horas del menor y declaraciones de testigos para esclarecer qué ocurrió dentro del hogar.
De acuerdo con medios locales, el chico habría afirmado antes de morir que su madrastra lo obligó a beber agua hirviendo, lo que le provocó quemaduras severas en el esófago y múltiples lesiones en distintas partes del cuerpo. Esta denuncia se convirtió en uno de los principales ejes de la investigación.
El padre del menor, Anwar Satibi, relató que se encontraba trabajando cuando recibió un llamado de su pareja informándole que el niño tenía fiebre alta. Al regresar al domicilio encontró al menor en estado crítico y decidió trasladarlo de inmediato a un centro de salud.
El niño fue llevado al Hospital General Jampangkulon, donde falleció horas más tarde, según confirmaron las autoridades sanitarias.
Un médico del Hospital Bhayangkara informó que el cuerpo del menor presentaba quemaduras en las extremidades, la espalda, la pierna izquierda, los labios y la nariz, lesiones que serían compatibles con exposición a calor extremo. Además, el examen preliminar detectó abrasiones y hematomas, lo que abre la posibilidad de episodios de violencia previos.
Por su parte, la mujer señalada negó haber ejercido violencia y sostuvo que el menor padecía enfermedades preexistentes, entre ellas leucemia, y atribuyó su estado a un supuesto cuadro de “calor interno”.
El jefe de la policía local, Samian, confirmó que el caso se investiga “con extrema cautela” y que ya se tomaron declaraciones a 16 testigos, entre familiares, posibles testigos del entorno y personal médico.
“Hemos encontrado indicios de presunta violencia física y psicológica”, señaló el funcionario al referirse al avance de la causa.
Mientras se espera el informe final de la autopsia, la investigación continúa abierta y la comunidad aguarda definiciones judiciales que permitan establecer responsabilidades y eventuales imputaciones en este caso que generó gran impacto social en la región.