Luego de varios días de conmoción por el hallazgo de un recién nacido abandonado bajo un paso elevado, la madre del bebé se presentó de manera voluntaria ante las autoridades para reclamar a su hijo.
Según se informó, la mujer reconoció ser la madre biológica y explicó que tomó la decisión en medio de una situación extrema, atravesada por el miedo y un cuadro de alteración emocional tras el parto. Con el paso de las horas, afirmó haberse arrepentido profundamente y decidió regresar para intentar recuperar al niño.
Las autoridades procedieron a verificar su identidad y actualmente evalúan las condiciones en las que podría ejercer la crianza, antes de tomar una resolución sobre el futuro del menor.
Mientras tanto, el bebé permanece bajo atención médica y recibe controles de salud para garantizar su bienestar.
El caso despertó una fuerte repercusión pública, con opiniones divididas entre quienes condenan el abandono y quienes ponen el foco en la situación emocional y social de la madre, abriendo un debate sobre contención, salud mental y responsabilidad.