Los astronautas de la misión Artemis II llevan a bordo tecnología muy familiar en la Tierra: smartphones. Sin embargo, su uso en el espacio es muy limitado y cumple una función específica.
Según reveló The New York Times, la NASA equipó a cada uno de los cuatro tripulantes con un iPhone 17 Pro Max, el modelo más avanzado de Apple, lanzado en septiembre pasado y destacado por su potente sistema de cámaras.
Estos dispositivos no pueden utilizarse para llamadas, navegación ni conexión Bluetooth, ya que no existe señal móvil en el espacio. Por eso, su función principal es capturar fotos y grabar videos durante la misión.
Los teléfonos fueron ubicados en bolsillos especiales dentro de los trajes de los astronautas antes del despegue. Uno de los ejemplos es el del canadiense Jeremy Hansen, quien lleva su equipo como parte de la dotación oficial.
Aunque no es la primera vez que un iPhone viaja al espacio, sí es la primera ocasión en la que la NASA entrega uno a cada integrante de la tripulación en una misión de este tipo.
El uso de estos dispositivos no fue improvisado: antes de ser autorizados, pasaron por un riguroso proceso de evaluación en cuatro etapas, que incluyó análisis de seguridad, identificación de riesgos y pruebas de funcionamiento en condiciones extremas.
Además de los smartphones, los astronautas cuentan con otros equipos para registrar la misión, como cámaras GoPro Hero 11 y dos Nikon D5, lo que les permitirá documentar cada momento del viaje que marca el regreso humano a la órbita lunar desde el programa Apolo en 1972.