El expresidente Jair Bolsonaro continúa hospitalizado en terapia intensiva en un hospital de Brasilia, luego de ser trasladado de urgencia desde la prisión de Papuda, donde cumplía una sentencia de 27 años de cárcel por su rol en la tentativa de golpe de Estado en 2023. Según el último parte médico, presenta mejoría en su función renal y signos de estabilidad clínica, aunque sigue bajo tratamiento antibiótico por una neumonía bacteriana.
Bolsonaro había sido internado tras presentar fiebre alta, escalofríos, náuseas y baja saturación de oxígeno, y estudios confirmaron un cuadro de bronconeumonía bacteriana, que motivó su ingreso a la unidad de cuidados intensivos. Pese a la evolución favorable, los especialistas advirtieron niveles elevados de marcadores inflamatorios, lo que llevó a ampliar la cobertura antibiótica y mantener monitoreo permanente, sin fecha definida de alta.
Ante su vulnerabilidad, allegados y aliados políticos solicitaron al Supremo Tribunal Federal que se considere la posibilidad de otorgarle arresto domiciliario. Bolsonaro mantiene su inocencia y rechaza cualquier vínculo con actos ilícitos, pese a sumar condenas por liderar una agrupación criminal armada y atentar contra el Estado democrático de derecho.
En el plano político, se espera que su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, se presente como candidato a la presidencia este año, en un intento de disputar la gobernabilidad frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.