La Justicia de Brasil avanza en una causa de alto impacto que tiene como principal acusada a la investigadora argentina Soledad Palameta Miller, de 36 años, señalada por el presunto robo de material viral en un área restringida del Instituto de Biología de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp).
Según informaron fuentes vinculadas al caso, la científica habría ingresado sin autorización a un sector del laboratorio al que no tenía acceso permitido y retirado muestras consideradas sensibles. A partir de esta situación, la Justicia le prohibió acercarse al lugar mientras continúa la investigación. Si bien fue detenida en un primer momento, actualmente permanece en libertad provisional.
Una trayectoria reconocida, bajo sospecha
Oriunda de Rosario, Palameta Miller es licenciada en Biotecnología y doctora en Ciencias. Tras completar su formación académica, se radicó en Brasil, donde desarrolló gran parte de su carrera profesional.
En ese país participó en investigaciones vinculadas a terapias contra el cáncer y al desarrollo de vacunas, lo que le había permitido posicionarse dentro del ámbito científico. Sin embargo, su perfil quedó bajo la lupa luego de que en febrero se detectara la desaparición de material viral en el laboratorio donde trabajaba.
El hallazgo que desencadenó la causa
Tras advertirse el faltante, agentes federales realizaron un allanamiento en el campus de la Unicamp. Durante el procedimiento, las muestras fueron encontradas en congeladores que estaban bajo control de la investigadora.
De acuerdo con la acusación, no solo habría retirado el material sin autorización, sino que además habría generado un potencial riesgo para la salud pública. No obstante, las autoridades no precisaron qué tipo de virus estaba contenido en las muestras, aunque confirmaron que se activaron los protocolos de seguridad correspondientes.
También investigan a su entorno
En la causa también figura el esposo de la científica, Michael Edward Miller, un veterinario estadounidense que habría cofundado junto a ella una empresa de soluciones biotecnológicas. La Justicia analiza si tuvo algún grado de participación en los hechos.
El caso generó preocupación en la comunidad científica y reavivó el debate sobre los controles en áreas sensibles de investigación, especialmente cuando se trata de material biológico potencialmente peligroso.
Mientras tanto, la investigación sigue en curso y no se descartan nuevas medidas en el marco del expediente.