El escándalo internacional en torno a Jeffrey Epstein volvió a sacudir a Europa y ahora salpica a una de las figuras más influyentes de la vida cultural francesa. Jack Lang, ex ministro de Cultura de Francia y referente del socialismo galo, apareció mencionado en reiteradas oportunidades dentro de los archivos y correos electrónicos que forman parte de la causa que investiga la red de abusos y corrupción del financista estadounidense.
Según trascendió tras la desclasificación de documentos, el nombre de Lang figura al menos 673 veces en distintos intercambios de correos electrónicos. El dato encendió alarmas en el ámbito político y cultural del país, pese a que hasta el momento no existe ninguna imputación formal en su contra.
Lang, de 86 años, ocupó el Ministerio de Cultura durante la presidencia de François Mitterrand y es recordado, entre otras iniciativas, por haber impulsado la Fiesta de la Música, celebrada cada 21 de junio en Francia y en numerosos países del mundo. Desde 2013 dirige el Instituto del Mundo Árabe, uno de los museos más importantes de París.
El ex funcionario nunca negó haber conocido a Epstein y reconoció que tanto él como su hija, Caroline Lang, mantuvieron vínculos sociales con el financista. Sin embargo, ambos sostienen que desconocían por completo la existencia de la red de tráfico sexual que hoy se investiga a nivel global.
A pesar de esas aclaraciones, distintos sectores políticos comenzaron a reclamar gestos institucionales. Dirigentes del socialismo francés señalaron que, aunque no esté implicado penalmente, su continuidad al frente del Instituto del Mundo Árabe podría verse comprometida por el impacto reputacional del caso. Lang, por ahora, descartó dar un paso al costado.
En paralelo, trascendió que el Ministerio de Relaciones Exteriores convocará al ex ministro a brindar explicaciones, por pedido expreso de la presidencia y del primer ministro. La citación se concretaría en los próximos días.
Como consecuencia directa de la difusión de los archivos, Caroline Lang anunció su renuncia a la dirección del Sindicato de Productores de Cine, decisión que profundiza el impacto político y simbólico del caso en Francia.
Mientras continúan saliendo a la luz nuevos nombres y documentos, el expediente Epstein sigue sumando capítulos y mantiene en vilo a gobiernos, instituciones culturales y figuras públicas de todo el mundo.