La periodista trans Razzia Santillán denunció públicamente un grave hecho ocurrido en la Cineteca Nacional, donde aseguró haber sido retirada de manera agresiva del baño de mujeres por parte de personal de seguridad.
De acuerdo con su testimonio, una guardia de seguridad golpeó violentamente la puerta del cubículo que utilizaba e intentó forzar su salida, generando una situación de extrema tensión.
El momento fue registrado en video por la propia afectada y rápidamente comenzó a circular en redes sociales, donde se viralizó y provocó una fuerte reacción pública.
Reacción y reclamo por derechos
Visiblemente alterada, Santillán cuestionó el accionar del personal de seguridad y denunció que se trató de un nuevo caso de violencia y discriminación contra personas trans en espacios públicos.
Sus declaraciones reabrieron el debate sobre el respeto a la identidad de género, el acceso seguro a servicios públicos y la necesidad de garantizar condiciones libres de intolerancia.
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Respuesta institucional
Tras la masiva repercusión del caso, la Cineteca Nacional emitió disculpas oficiales y reconoció la gravedad de lo sucedido.
Asimismo, la institución anunció la implementación de programas de capacitación para su personal con el objetivo de prevenir futuros episodios de discriminación.
Movilización social
El hecho impulsó nuevas expresiones de repudio y convocatorias de organizaciones defensoras de derechos humanos y diversidad sexual.
Los reclamos apuntan a reforzar políticas de inclusión y asegurar que las personas trans puedan utilizar espacios públicos sin temor a sufrir violencia, hostigamiento o exclusión.