China dio un paso clave en el desarrollo de la neurotecnología al autorizar el uso de chips cerebrales en humanos, posicionándose por delante de Estados Unidos y Europa en este sector innovador.
La aprobación fue otorgada por la Administración Nacional de Productos Médicos de China, que habilitó el uso comercial de un implante diseñado para tratar discapacidades físicas.
El dispositivo, denominado “Neo”, fue desarrollado por la empresa Neuracle Medical Technology y tiene un tamaño similar al de una moneda. Está destinado a personas adultas de entre 19 y 50 años que padecen parálisis provocadas por lesiones en el cuello o la médula espinal.
Según informaron las autoridades, el implante superó 18 meses de ensayos clínicos, en los que se comprobó su seguridad sin registrarse efectos adversos graves.
Este avance representa un importante salto en la aplicación de interfaces cerebro-computadora, con potencial para mejorar la calidad de vida de pacientes con movilidad reducida y abrir nuevas posibilidades en el campo de la medicina tecnológica.