En Shanghái, la empresa tecnológica DroidUp presentó “Moya”, un robot humanoide diseñado para el acompañamiento y los cuidados en el hogar. A diferencia de los robots industriales, Moya no se centra en la fuerza o la productividad, sino en la interacción social y el apoyo emocional.
El robot, cuyo lanzamiento comercial se prevé para 2026 con un precio aproximado de 1,2 millones de yuanes, integra inteligencia artificial avanzada, microexpresiones faciales y sensores que simulan temperatura corporal, ofreciendo una experiencia más cercana a la realidad. Está capacitado para conversar, adaptarse a rutinas diarias y brindar compañía, especialmente en situaciones de soledad o frente al envejecimiento poblacional.
El proyecto ha generado un debate internacional sobre los límites de la tecnología en las relaciones humanas. Sus creadores insisten en que Moya no pretende reemplazar vínculos, sino complementar la asistencia doméstica y emocional. Sin embargo, su presencia plantea preguntas sobre cómo la inteligencia artificial podría transformar la convivencia y la conexión entre personas en los próximos años.