Israel confirmó este lunes el derribo de un caza tripulado YAK-130 sobre Teherán, asegurando que se trata de la primera vez en 40 años que la Fuerza Aérea participa en un combate aire-aire con aeronaves tripuladas. Según el comunicado militar, el ataque fue realizado con un F-35 “Adir”, sin que se difundieran imágenes del hecho.
El conflicto, iniciado el pasado sábado con apoyo de Estados Unidos, ha incluido más de 1.600 incursiones aéreas y el lanzamiento de unas 4.000 municiones contra objetivos iraníes. De acuerdo con la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), al menos 1.097 civiles han muerto en Irán desde el inicio de la ofensiva, incluidos 181 niños menores de diez años.
Previamente, la Fuerza Aérea israelí había llevado a cabo ataques “a gran escala” sobre Teherán con el objetivo de debilitar al régimen iraní. Los bombardeos actuales constituyen la décima ronda de ataques contra la capital y se enfocan en infraestructura estratégica del país, mientras la escalada bélica mantiene a la región en máxima tensión.