La anestesista pediátrica Amy Beethe jamás olvidará la escena que encontró al ingresar a una sala preoperatoria de un hospital de Omaha, Estados Unidos. En la cama, cubierto hasta la barbilla con las sábanas, estaba True, un niño de apenas cuatro años, delgado y visiblemente asustado. Debía someterse a un cateterismo cardíaco y no tenía a ningún familiar acompañándolo.
Beethe, especialista en cardiología pediátrica del Children’s Nebraska, está acostumbrada a asistir a pequeños pacientes nerviosos antes de una cirugía. Sin embargo, aquella situación era distinta. “No es habitual ver a un niño completamente solo”, recordó la profesional.
El trabajador social que solía acompañarlo no pudo asistir ese día por enfermedad y el pequeño, que vivía en un hogar de acogida, enfrentaba una intervención de varias horas sin apoyo cercano.
Una historia marcada por problemas de salud
True nació con una cardiopatía congénita compleja, que implicaba un desarrollo incompleto del lado izquierdo de su corazón. Meses antes, en 2021, ya había atravesado una cirugía a corazón abierto y una recuperación difícil, con varias complicaciones médicas.
Pero los problemas del niño no eran solo de salud. Según los informes de los servicios sociales, el menor había sufrido negligencia, ya que no recibía adecuadamente sus medicamentos ni la alimentación necesaria. Tras su primera operación, además, casi no había recibido visitas.
De médica a madre adoptiva
Conmovida por su situación, Amy Beethe decidió involucrarse más allá de su rol como anestesista. Junto a su esposo, quien ya contaba con licencia para recibir niños en acogida, iniciaron los trámites para que True pudiera vivir con ellos.
Con el tiempo, lo que comenzó como un hogar temporal se transformó en una adopción definitiva. El pequeño pasó a formar parte de la familia Beethe, que ya tenía otros hijos.
Sus hermanos también encontraron hogar
La historia tuvo además un desenlace aún más amplio. True tiene seis hermanos y cinco de ellos vivían con su abuela luego de una situación de violencia doméstica.
Motivados por mantener unida a la familia, Beethe y personas de su entorno coordinaron esfuerzos para que todos los hermanos pudieran encontrar hogares estables. Finalmente, los seis niños fueron adoptados, algunos por la propia familia Beethe y otros por amigos y allegados cercanos.
Hoy True evoluciona favorablemente. Los médicos aseguran que la estabilidad emocional y el apoyo familiar han sido fundamentales para su recuperación, al punto de que en el futuro podría ser candidato a un trasplante de corazón.