El escándalo en torno al caso de Jeffrey Epstein sumó un nuevo capítulo en Estados Unidos. Representantes demócratas denunciaron la presunta desaparición u ocultamiento de documentos desclasificados que involucrarían al actual presidente, Donald Trump, en acusaciones vinculadas a delitos sexuales.
La advertencia surgió desde el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, donde legisladores aseguraron que entre los archivos difundidos por el Departamento de Justicia en agosto pasado faltarían páginas clave. Según sostienen, los documentos omitidos incluirían reportes de entrevistas del FBI realizadas en 2019, en las que una mujer habría mencionado presuntos abusos cometidos por Epstein y el entonces empresario republicano en residencias privadas durante la década de 1980.
El congresista demócrata Robert Garcia afirmó que, tras revisar registros sin censura entregados por la Justicia federal, detectaron inconsistencias. “El Departamento de Justicia parece haber ocultado ilegalmente entrevistas del FBI con esta superviviente”, declaró.
Por su parte, el Departamento de Justicia argumentó ante The New York Times que parte del material retenido corresponde a información reservada o a investigaciones aún en curso. En tanto, la Casa Blanca rechazó categóricamente las acusaciones. Abigail Jackson, portavoz presidencial, aseguró que Trump “ha sido totalmente exonerado de cualquier cargo relacionado con Epstein”.
El mandatario reconoció en el pasado haber mantenido una amistad con el financista durante aproximadamente 15 años, aunque afirmó haber cortado el vínculo en 2004.
En paralelo, el caso volvió a salpicar a otras figuras públicas. El cofundador de Microsoft, Bill Gates, pidió disculpas por haberse reunido con Epstein años después de su primera condena. Gates admitió que fue “un grave error” haber mantenido encuentros con el financista con el objetivo de recaudar fondos para iniciativas globales de salud a través de la Fundación Bill y Melinda Gates.
El magnate tecnológico reconoció relaciones extramatrimoniales, aunque negó cualquier vínculo con las víctimas del financista, quien fue hallado muerto en 2019 en una cárcel de Nueva York mientras aguardaba juicio.
Las nuevas denuncias reavivan la polémica sobre el alcance de las investigaciones y el manejo de la documentación oficial en uno de los casos judiciales más resonantes de las últimas décadas en Estados Unidos.