Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos intensificaron su presencia militar en Medio Oriente y estarían en condiciones de lanzar un ataque contra Irán desde el próximo fin de semana, aunque el presidente Donald Trump todavía no tomó una decisión final al respecto.
Según fuentes cercanas a la situación citadas en un informe de CNN, el mandatario mantiene consultas con asesores y aliados para evaluar el mejor curso de acción, mientras el Pentágono completa un importante despliegue de activos aéreos y navales en la región.
En paralelo, diplomáticos de ambos países mantuvieron conversaciones indirectas en Ginebra que se extendieron por más de tres horas y media, pero concluyeron sin avances concretos. Aunque el principal negociador iraní habló de un “conjunto de principios rectores”, desde Washington señalaron que aún quedan numerosos puntos por definir.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó que se espera que Irán precise su postura en las próximas semanas, sin confirmar si eso implicará postergar una eventual acción militar.
En ese contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, viajará a Israel el 28 de febrero para reunirse con el primer ministro Benjamín Netanyahu y analizar el estado de las negociaciones.
Mientras tanto, informes basados en imágenes satelitales sostienen que Irán avanza en el refuerzo de instalaciones nucleares, enterrando estructuras clave con concreto y tierra, en medio de la creciente presión internacional.