El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, confirmó el fracaso de las negociaciones con Irán tras más de 20 horas de conversaciones en Islamabad, y atribuyó la falta de acuerdo a la negativa iraní de aceptar las condiciones planteadas por Washington.
“Ellos han elegido no aceptar nuestros términos”, afirmó Vance en conferencia de prensa, al anunciar el cierre del diálogo y el regreso de la delegación estadounidense. En ese sentido, remarcó que la propuesta presentada constituye una “oferta final” sin margen para nuevas concesiones.
El eje central de las negociaciones fue el programa nuclear iraní. Según explicó el funcionario, el principal objetivo de Estados Unidos es garantizar que Teherán no desarrolle armas atómicas, mediante un compromiso firme y sostenido en el tiempo.
En paralelo, el presidente Donald Trump relativizó la falta de acuerdo al asegurar que su país ya logró imponerse en el plano militar. “Si llegamos o no a un acuerdo, me da igual. Hemos ganado”, sostuvo.
Desde Irán, la postura fue crítica incluso antes del cierre formal de las conversaciones. El portavoz de la Cancillería, Esmaeil Baqaei, cuestionó las exigencias de Washington y advirtió que el avance del proceso diplomático requiere “seriedad y buena fe”, además de evitar lo que calificó como demandas excesivas.
Las negociaciones, que contaron con la mediación de Pakistán, quedaron así en un punto muerto, con posiciones endurecidas y sin señales concretas de un posible acuerdo en el corto plazo.