En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, Egipto y Turquía redoblaron sus esfuerzos diplomáticos con el objetivo de contener la escalada del conflicto y promover instancias de diálogo entre las partes involucradas.
Por un lado, el Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio instó a aprovechar la reciente iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el fin de priorizar una salida negociada. Desde El Cairo aseguraron que continúan trabajando junto a socios regionales e internacionales para reducir las tensiones.
En ese marco, Egipto también condenó los recientes ataques de Irán contra países del Golfo y Jordania, y advirtió sobre las graves consecuencias que la escalada podría generar en términos de seguridad, estabilidad y economía a nivel regional y global.
En paralelo, Turquía profundizó su actividad diplomática a través de una intensa ronda de contactos liderada por su canciller, Hakan Fidan, quien en las últimas 48 horas mantuvo múltiples comunicaciones con referentes internacionales.
Entre los interlocutores se incluyeron funcionarios de Estados Unidos, la Unión Europea y países clave de la región, además de conversaciones directas con autoridades de Irán y Egipto. Según fuentes diplomáticas, los diálogos estuvieron centrados en evaluar posibles medidas para detener el conflicto.
Asimismo, el canciller turco también dialogó con representantes de Qatar, Arabia Saudita y Pakistán, con quienes analizó los esfuerzos en curso para alcanzar una desescalada.
Las gestiones continuaron este lunes con nuevas comunicaciones hacia líderes de Egipto y Noruega, en un intento por ampliar el respaldo internacional a una salida diplomática.
Por el momento, desde la Cancillería turca evitaron brindar detalles públicos sobre el contenido de las negociaciones, aunque se espera que en los próximos días puedan surgir avances concretos en medio de un escenario de alta tensión internacional.