La Justicia de Estados Unidos estableció que el juicio contra Nicolás Maduro comenzará el 1 de junio de 2027, luego de que fiscales y abogados defensores acordaran un calendario preliminar para avanzar en el proceso judicial.
La decisión fue tomada por el juez federal Alvin K. Hellerstein, quien está a cargo del expediente que involucra al dirigente venezolano. Sin embargo, la fecha todavía podría modificarse debido a posibles apelaciones o planteos legales presentados por la defensa.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, permanecen detenidos en una cárcel de Brooklyn desde enero, luego de una operación militar estadounidense en Caracas. Ambos se declararon inocentes de los cargos que enfrentan, vinculados a presuntas conspiraciones relacionadas con narcoterrorismo e importación de cocaína, entre otras acusaciones.
Durante la última audiencia, los abogados del exmandatario solicitaron que las etapas previas al juicio se desarrollen en dos fases. En primer lugar, buscarán cuestionar si Estados Unidos tiene autoridad para procesarlo.
Uno de los principales argumentos de la defensa apunta a la inmunidad soberana que, según sostienen, correspondería a Maduro por su condición de jefe de Estado. También planean cuestionar la legalidad del operativo mediante el cual fue capturado.
El abogado Barry Pollack adelantó que, si estos planteos tienen éxito, Maduro podría evitar avanzar hacia una discusión sobre los detalles de la acusación.
En caso de que los primeros argumentos sean rechazados, la defensa prevé avanzar sobre los cargos presentados por los fiscales estadounidenses, que acusan al líder venezolano de haber utilizado estructuras del Estado para actividades vinculadas al tráfico internacional de drogas.
Algunos de los planteos legales podrían llegar incluso hasta la Corte Suprema de Estados Unidos, según anticiparon los abogados.
Maduro volvió a presentarse ante el tribunal federal de Nueva York luego de varios meses sin asistir a una audiencia pública. Durante la breve comparecencia, vistió ropa color caqui, saludó a sus representantes legales y utilizó auriculares para seguir la traducción del procedimiento.
La audiencia duró aproximadamente 15 minutos y finalizó con la salida del exmandatario de la sala, mientras afuera del tribunal permanecían grupos de manifestantes con posiciones enfrentadas sobre su situación judicial.
Con la fecha establecida para junio de 2027, el caso contra Maduro inicia una nueva etapa marcada por los recursos legales de la defensa y la expectativa internacional sobre el desarrollo del proceso.