En un mensaje contundente, el papa León XIV volvió a pronunciarse sobre la situación en Oriente Medio y endureció su postura frente a los conflictos armados. Durante el rezo del Ángelus por el V Domingo de Cuaresma, el pontífice calificó la guerra como una “vergüenza para toda la humanidad” y un “clamor a Dios”.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el líder de la Iglesia Católica expresó su profunda preocupación por el drama humanitario que atraviesan miles de civiles y cuestionó el avance de la violencia en distintas regiones del mundo.
En ese sentido, advirtió que no es posible permanecer indiferentes ante el sufrimiento de las víctimas, remarcando que las consecuencias de estos conflictos exceden las fronteras y afectan al conjunto de la humanidad.
A lo largo de su mensaje, insistió en la necesidad de detener las hostilidades y avanzar hacia instancias de diálogo genuino entre las partes involucradas, con el objetivo de construir una salida pacífica basada en el respeto y la dignidad humana.
El pronunciamiento se da en medio de una creciente escalada de tensiones en Oriente Medio, donde los enfrentamientos continúan provocando víctimas, desplazamientos y una crisis humanitaria cada vez más profunda.