El papa León XIV realizó un enérgico pedido de paz este domingo y reclamó el cese de las guerras, al tiempo que exigió proteger a la población civil, a la que definió como la principal víctima de los conflictos armados.
Durante el rezo del Regina Caeli ante unos 18.000 fieles en la Plaza de San Pedro, el Pontífice sostuvo que el principio de humanidad implica la “obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra”.
En ese marco, puso el foco en el conflicto en Sudán, al cumplirse el tercer aniversario del inicio de las hostilidades, y expresó su preocupación por el sufrimiento del pueblo. “¡Cuánto sufre el pueblo sudanés, víctima inocente de este drama inhumano!”, exclamó.
El Sumo Pontífice instó a las partes enfrentadas a cesar la violencia y avanzar hacia un diálogo sin condiciones previas. “Callen las armas e inicien, sin precondiciones, un diálogo sincero destinado a detener cuanto antes esta guerra fratricida”, pidió.
Además, dirigió su mensaje hacia la situación en Ucrania, donde solicitó a la comunidad internacional que mantenga el apoyo y expresó su deseo de que “la luz de Cristo traiga consuelo a los corazones afligidos”.
También hizo referencia al conflicto en el Líbano, país que atraviesa un contexto de creciente tensión, y exhortó a un alto el fuego inmediato y a la búsqueda urgente de una solución pacífica.
Finalmente, León XIV pidió a los fieles que lo acompañen con sus oraciones en el inicio de su viaje apostólico a África, que comenzará este lunes e incluirá visitas a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.